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Adele, entre la culpa y el empoderamiento, firma su disco más maduro en «30»

El sentimiento de culpabilidad por el final de su matrimonio lleva a Adele a firmar en «30» un manifiesto sobre las vicisitudes del amor con su hijo como principal destinatario y con un sonido clásico y añejo que, por momentos, la lleva a la senda de Barbra Streisand, Amy Winehouse o Ella Fitzgerald.

Son las conclusiones de una primera y única escucha del cuarto disco de estudio de la artista británica, que se publicará este viernes bajo la vitola de ser probablemente el más esperado de 2021, seis años después del previo «25» (2015) y en medio de la histeria de su discográfica, que se ha curado en salud frente a filtraciones rodeando muchos de sus detalles de gran hermetismo.