El bocadillo de autor

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El mejor bocadillo de autor de España, de acuerdo con el jurado que lo ha elegido este lunes en la cumbre gastronómica Madrid Fusión, es el Ventresca madurada, y lo prepara Máximo Benagues del restaurante Neotaberna Santerra de Madrid.

El bocadillo, hecho con pan de cerveza, está elaborado con ventresca de atún rojo, grasa de entrecots madurados, piquillos confitados, piparras encurtidas, mostaza antigua, queso cheddar ahumado y canónigos.

Máximo Benagues, un joven cocinero de Cuenca dispuesto a fomentar los bocadillos de calidad, ha señalado que este Ventresca madurada que tiene un pequeño guiño al País Vasco, es de fácil elaboración, pese a los múltiples ingredientes que tiene: Se puede hacer sin problema en casa, apostilla el ganador de Mejor Bocadillo de Autor Madrid Fusión 2022.

El madrileño, que además del título se lleva un premio en metálico de 1.500 euros, confiesa que no se esperaba ser el ganador del concurso, ya que había un nivel muy alto y que todos los bocadillos estaban a la altura de llevarse el premio.

El segundo lugar ha sido para el cocinero Alejandro Salcedo del restaurante Eatyjet de Vitoria-Gasteiz, quien ha presentado Baskh mi, un bocadillo que transporta al consumidor desde Euskadi hasta Vietnam y que está elaborado con cabeza de cerdo vasco ahumada en la brasa, cebolla morada, nuez moscada, pepino, crema de queso Gar, mayonesa vietnamita, zanahoria, nabo, menta y cilantro.

Queríamos representar dos destinos diferentes en un mismo bocadillo, que fuera sabroso con mezcla de salado y dulce con toque ácido, y que el cliente se rechupeteara los dedos con las salsas, explica.

El tercer puesto lo ha logrado Josemi Martínez de Balearic Cap Vermell Gran Hotel (Canyamel, Mallorca) con su Bacaillo, un bocadillo elaborado con bacalao ahumado, queso feta, rúcula, lima, aceituna negra, cebollino y ají amarillo, todo ello envuelto en pan de cerveza.

Este plato recuerda mucho a la cocina peruana, quería hacerle un homenaje a través de un bocadillo porque a mí me gusta mucho, pero también tiene ese perfil mediterráneo muy nuestro. La mezcla de ambos sabores combina muy bien, apunta el cocinero.