En España, circula un parque automovilístico cada vez más envejecido y, al mismo tiempo, con unos hábitos de mantenimiento cada vez más preocupantes. El aumento del precio de los vehículos, el encarecimiento de las reparaciones y la situación económica de muchos hogares están llevando a miles de conductores a retrasar revisiones, acudir a mecánicos “pirata” o incluso prescindir de operaciones básicas de mantenimiento. Una tendencia que no solo afecta a la vida útil del automóvil, sino también a la seguridad vial.
Lo cierto es que la antigüedad media de los turismos españoles ya alcanza los 14,5 años, un 58% más que en 2010. Este envejecimiento preocupa, no solo por la antigüedad de los coches en sí, que priva a muchos conductores de beneficiarse de la tecnología, sino porque cuanto más antiguo es un vehículo, se tiende a invertir cada vez menos en su mantenimiento, sobre todo en un contexto en el que el precio de las reparaciones se ha incrementado un 22% en los últimos 5 años.
Las consecuencias de todo ello son especialmente preocupantes, ya que cuando un coche con deficiencias se ve implicado en un accidente, la letalidad se triplica respecto a los siniestros en los que los vehículos están bien mantenidos. Si estos defectos se dan, además, en neumáticos, frenos, dirección o suspensión, la probabilidad de fallecimiento entre las víctimas se multiplica por 5 frente a aquellos en los que no se detectan problemas. De esta forma, en la última década, al menos 670 personas fallecieron y más de 23.000 resultaron heridas en siniestros en los que los coches implicados no estaban bien mantenidos, aunque se estima que pueden ser muchos más debido la dificultad de determinar la causa mecánica al cumplimentar in situ el atestado. Además, los coches de más de 15 años implicados en accidentes con víctimas presentaron un 70% más de defectos que los nuevos (0-4 años).
Estas son algunas de las conclusiones del estudio «Antiguos y mal mantenidos. Mantenimiento de los coches en España: problemática, accidentalidad y riesgos (2015-2024)», elaborado por la Fundación Línea Directa en colaboración con Centro Zaragoza. El informe analiza el total de accidentes de tráfico de turismos con deficiencias entre 2015 y 2024 así como los resultados en las ITV, además de los resultados de una encuesta realizada a 1.700 conductores mayores de 18 años de toda la geografía española.
Con este informe, la Fundación Línea Directa pretende concienciar sobre la importancia de mantener los vehículos en buen estado, especialmente antes de los desplazamientos previstos en los meses de verano, una época en el que se incrementa la movilidad por carretera.
La ITV sigue siendo uno de los principales indicadores del estado del parque automovilístico y, en el caso de España, los datos evidencian un importante problema de incumplimiento. Oficialmente, según datos de AECA-ITV, 1 de cada 3 vehículos obligados a pasar la inspección no acude a la cita, una realidad que también parece corroborar el incremento de las sanciones por circular sin la ITV en regla, que entre 2015 y 2024 aumentaron un 51%.
Entre quienes sí acuden a la inspección, el 17,9% suspende a la primera y acumulan de media dos defectos incompatibles con la conducción. Por Comunidades, Asturias (32,4%) es la región que mayor proporción registra, seguida de Galicia (23,4%), muy por encima de la media nacional. En el lado opuesto se encuentran la Comunidad Valenciana (10,5%) y País Vasco (13,7%).
La proporción de suspensos aumenta conforme se retrasa la revisión. De hecho, “solo” el 15% de los vehículos que acuden puntualmente a la ITV la suspenden, mientras que esta tasa alcanza el 25% en los coches que acumulan más de un año de demora. En cuanto a los defectos (leves y graves) más habituales en los aspectos clave de la seguridad vual, los más comunes son en el alumbrado (37%), en el motor y la transmisión (19%), en los frenos (12%), en los ejes y las ruedas (9%) y en la dirección (4%).
Qué opinan los españoles
El mantenimiento preventivo sigue sin formar parte de los hábitos de una parte importante de los conductores españoles. En concreto, se estima que 9,6 millones de automovilistas (34%) reconocen que no revisan su vehículo todos los años. De ellos, 650.000 admiten no hacerlo ni siquiera cada 3 años, siendo el coste económico (52%) la principal razón para posponer estas revisiones.
Por Comunidades, Navarra (47%) es la región que mayor proporción de conductores que no realizan el mantenimiento anual de sus coches registra, seguida de Baleares (44%). En el lado opuesto se encuentran Extremadura (23%) y Región de Murcia (23%).
El ahorro también está detrás de otras prácticas de riesgo. El equivalente a 2,5 millones de conductores (9%) aseguran llevar su vehículo a mecánicos “pirata”, mientras que 1,5 millones (5%) afirman realizar ellos mismos el mantenimiento de sus coches. Además, 7,3 millones de automovilistas (26%) dicen haber retrasado reparaciones o mantenimientos importantes durante el último año y otro 18% asegura habérselo planteado.
La ITV tampoco escapa a esta tendencia. El 22% de los conductores reconocen haber circulado alguna vez con la inspección caducada y, un 3%, el equivalente a 880.000 automovilistas, admite haberlo hecho durante meses e incluso años.
El informe de Fundación Línea Directa también pone de manifiesto importantes carencias en conocimientos básicos sobre el mantenimiento del vehículo. Casi la mitad de los conductores españoles (49%) no comprueba periódicamente el nivel del refrigerante, uno de cada cuatro (24%) no sabe medir el nivel de aceite y 4,8 millones de automovilistas (17%) desconocen cuál es la presión correcta de los neumáticos de su vehículo.
A ello se suman otros hábitos que pueden comprometer la seguridad, como que más de 11 millones de conductores (39%) reconocen haber circulado con un testigo de avería encendido.