El único torneo de polo del desierto se premia con orfebrería cordobesa

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El trofeo del único torneo de polo que se celebra en el desierto, ‘The Richard Mille AlUla Desert Polo’, que tiene lugar en Alula, la capital de la provincia de Medina, en Arabia Saudí, ha salido del diseño y la elaboración del escultor cordobés Marco Augusto Dueñas y de los talleres de la empresa Orfebrería Angulo, radicada en Lucena (Córdoba).

El trabajo se diseñó en Italia y se realizó en Lucena, porque la ciudad cordobesa «tiene una gran tradición de orfebrería», afirma a EFE Kate Finlay, esposa del autor, artífice junto al trabajo del artista cordobés de que la obra haya ido al ganador de la competición disputada el 11 y el 12 de febrero.

El trofeo, en plata y setenta centímetros de alto más la peana, representa la propia cultura cordobesa, que viene «de lo árabe y lo mudéjar», donde Marco Augusto Dueñas (Córdoba, 1971) integró «elementos suyos (de Arabia Saudí), que eran más arqueológicos, letras y símbolos y, en el centro, eran más simbólicos de Alula, edificios funerarios de allí», comenta a EFE el autor en una conversación telefónica.

Alula se encuentra en las inmediaciones de Hegra, una zona de tumbas monumentales con fachadas ornamentadas, el primer sitio saudí declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, en 2008.

‘The Richard Mille AlUla Desert Polo’ es «un evento único en el mundo», que va por su segunda edición, la primera fue en 2020 y la del año siguiente no se pudo disputar por la pandemia, pero, en todo caso, para Kate Finlay, que forma parte de la organización, «es una novedad deportiva en Arabia Saudí, han invitado a los mejores jugadores del mundo para que sean sus embajadores y para llevar su nombre por el planeta».

De hecho, quien decidió que el diseño y la obra del artista cordobés fuese el elegido fue el príncipe Badr bin Abdullah bin Mohammed bin Farhan Al Saud, ministro de Cultura y referente del programa ‘Visión Saudí 2030’, por el que Arabia Saudí trata de aprovechar su «posición estratégica, poder de inversión y lugar en el centro de mundos árabe e islámico».

Dueñas es el único español vivo que tiene tres obras en el Vaticano: sendas estatuas de santa Rafaela María del Sagrado Corazón de Jesús, fundadora de la Congregación de las Esclavas (2010) y san Marón, fundador de la Iglesia Maronita Libanesa (2011) y un relieve de Juan Pablo II (2020).

Precisamente, «su conexión con la familia y la religión maromita que hay en Líbano» es uno de los factores que favorecieron la elección del diseño del escultor frente a otras opciones de marcas internacionales, «entre ellas la que realiza los trofeos para la Fórmula 1», precisa Kate Finlay.

Además, subrayó, se valoró «su relación con España, Andalucía y Córdoba» y «la sensibilidad en cuanto al mundo árabe», ya que la gran mayoría de empresas «no tienen la sensibilidad» de los españoles (la esposa del autor asume la españolidad aunque a su nacionalidad británica) «para la representación cultural, especialmente en Andalucía, en Córdoba, es una representación clara, lo que hizo Marco es representar esa conexión”.

La pieza se realizó en el taller de la empresa lucentina Orfebre Juan Angulo, con setenta años de experiencia en la que confiaron Kate y Marco para la plasmación del proyecto y donde este estuvo diez días dirigiendo su realización y realizando modelos en barro para concretar «volúmenes y composiciones de diseños arqueológicos y desérticos», señaló a Efe el responsable de la orfebrería, Pedro Angulo.