,

Hotel Palace, el primero en tener baño y teléfono en unas habitaciones habitadas por Dalí, Picasso o Mick Jagger

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Seguramente hayas pasado infinidad de veces por su majestuosa puerta. O quizás hayas sido afortunado y te hayas alojado en alguna de sus habitaciones, comido o cenado en su restaurante La Rotonda. Pero este artículo no va de contar lo que todos sabemos, más o menos, sobre el Palace, sino de indagar en curiosidades y anécdotas que, a buen seguro, le harán ver este emblemático hotel con otros ojos.

El recorrido arranca en la suite real, y no es mal lugar para empezar un paseo atípico: cuando llegamos a la grabación toda la habitación está inundada de flores frescas. ¿La razón? Que justo unos días antes ha estado alojada en estas dependencias una persona de la realeza de un país exótico a la que le gustan mucho las flores.

Esta habitación está localizada en la cuarta planta del hotel y dispone de unas vistas privilegiadas: desde la ventana se ve la fuente de Neptuno, el Palacio de Cibeles, el Museo Thyssen, el del Prado… Un lujo para la vista y para todos los sentidos: la habitación dispone de 160 metros cuadrados de superficie en los que hay sala de estar, dormitorio, cocina, un pequeño bar que anima a quedarse entre esas paredes y no bajar al del hotel… “La lista de los que han pasado por aquí es interminable”, comenta Paloma García, responsable de marketing y de comunicación del hotel. Mick Jagger es el primero que cita, pero también Jennifer López, Ava Gardner, María Callas, miembros de la realeza, jefes de Estado, Picasso, Dalí…

Sobre este último hay que contar que los inicios del body painting, algo que parece muy moderno, tuvieron lugar en un salón del hotel: “Dalí se alojaba siempre en el Palace, en una suite como ésta, normalmente la de la tercera planta, cuando venía con Gala. Y la suite se convertía en su estudio: de hecho, una vez pintó en una de las paredes. Y la camarera de pisos llegó y haciendo su trabajo como debía, pues lo borró. Una pena, porque hubiéramos tenido un grabado de Dalí en una de nuestras suites. En nuestros salones también hacía body painting: cogía las señoras y las pintaba de azul.. Picasso también ha estado aquí muchísimas veces, concretamente en el año 1917 se alojó tres veces”, explica.

El hotel de los artistas

En el Palace se ha alojado habitualmente también mucha gente del mundo de la cultura, actores y actrices porque, por si no lo sabía, éstos no podían alojarse en el Hotel Ritz, pues no eran vistos con buenos ojos en la España de 1910… ¿Dónde recalaban entonces? En el cercano Palace y de ahí viene su unión con el mundo de la cultura: de hecho, actualmente y durante todo el verano se puede disfrutar, con los ojos y también con las papilas gustativas, de una experiencia que gira en torno al mundo del cine. En la cúpula puede verse una selección de vestuario de la época dorada del cine americano rodado en Madrid, cortesía de la exquisita sastrería Cornejo, y el restaurante ofrecerá una propuesta gastronómica inspirada en esas películas: El Cid,  Doctor Zhivago, etc.

Pero volvamos con nuestras curiosidades: si quieren seguir buceando en la historia del establecimiento nada mejor que dejarse caer por el bar que atesora algunas piezas icónicas de la historia, sus huéspedes y empleados. Como objeto fetiche, una servilleta con poesía de Lorca e ilustrada con dibujos de Dalí, en la que le piden dinero a un amigo porque se han quedado sin blanca porque todo se lo han gastado ya. También, “Una foto de la cúpula que sirvió de quirófano durante la Guerra Civil ya que el hotel fue hospital en esos años”, explica García. La cúpula, al tener luz natural, era el único sitio donde podía operarse sin temor a los cortes de energía eléctrica.

Si hablamos de este entre bastidores, sepan que el Palace fue el primer hotel que contó con cuarto de baño y teléfono en cada una de sus habitaciones. “Aquí nació además la profesión de fontanería en España, porque tuvieron que venir fontaneros de Londres donde ya había grandes hoteles para conectar esos sistemas tan complicados”, aclara.

Cuando se inauguró, en 1912, era el hotel más grande y más moderno de Europa y el primero construido en hormigón armado. “La construcción del Palace es como ahora la construcción de las cuatro torres de la Plaza Castilla. Fue una auténtica novedad y un edificio muy moderno. De hecho, han pasado casi 109 años y está en muy buenas condiciones. Ha tenido sus reformas, pero fue un edificio construido con mucha cabeza, sobre todo pensando en el uso que se le iba a dar. Fue construido por el mismo arquitecto del Ritz, ambos fueron de misma propiedad hasta los años 50”, explica García.

Y, terminemos con una curiosidad más: el Palace atrapa tanto que ha habido huéspedes que se han negado a salir. Fue el caso del periodista Julio Camba: siempre dijo que si fuera rico le gustaría vivir en el Palace. Y así fue: los últimos 16 años de su vida alguien le pagaba la habitación y fue aquí donde vivió: “En una habitación de la tercera planta, con unas vistas excepcionales a la plaza de Neptuno. Aquí se reunía y siempre decía que solo salía del Palace si alguien le invitaba a un buen restaurante, que si no, que vinieran a verle aquí”.