Hay platos que no solo alimentan sino que recuerdan las estaciones. En pleno corazón de Madrid, cuando la ciudad empieza a encender sus luces de Navidad, KOMAINU —los guardianes del ramen artesano— desvela su creación más evocadora para los meses fríos: el Ebi Ramen (甘エビラーメン), un bol que encapsula el espíritu del mar en su versión más invernal.
Pero no se trata de un simple ramen de gambas. Es un gesto. Un recuerdo. Una pequeña ceremonia japonesa reinterpretada para las mesas madrileñas.
La gamba como emoción de invierno
Para Aska Okumura, cocreadora de KOMAINU, este plato tiene una carga afectiva especial:
“La gamba es un sabor profundamente navideño. La asociamos a las reuniones largas, al calor familiar. Queríamos llevar esa emoción a un bol, con el respeto que merece un ingrediente tan noble”.
Ese fue el punto de partida para un ramen que mira directamente a Sapporo, cuna del primer ramen de gambas y tierra de inviernos épicos. Allí, cuentan que su creador tardó cinco años en dar con la fórmula perfecta. En Madrid no han necesitado tanto tiempo, pero sí semanas de pruebas, ajustes y obsesión para capturar esa esencia marina que hace inolvidable cada sorbo.
Un caldo que late a mar
La verdadera magia sucede en el fondo del bol. El nuevo Ebi Ramen se construye sobre un triple caldo de mariscos, cerdo y pollo, una arquitectura líquida que aporta fuerza, complejidad y un equilibrio casi musical.
La gamba dulce —protagonista absoluta— se asa cuidadosamente para concentrar aromas. Sus cabezas y caparazones se convierten en una bomba de umami que sostiene el caldo, mientras su carne, incorporada al tare, regala ese matiz dulce y delicado que suaviza la potencia marina.
El bol se completa con: fideos artesanales, chashu de aguja de cerdo, col y cebolleta, huevo marinado, aceite de gamba, y un sorprendente polvo de gamba horneada que perfuma cada cucharada.
El resultado es puro invierno japonés reinterpretado: intenso, robusto, profundamente reconfortante.
Edición limitada para los meses fríos
El Ebi Ramen solo estará disponible durante la temporada de Navidad e Invierno, convirtiéndose en el plato insignia de una carta pensada para acompañar el frío con calidez, textura y memoria. Una propuesta que celebra el mar como protagonista absoluto de estas fechas, cuando los sabores acogedores se vuelven imprescindibles.
KOMAINU invita así a sus comensales a un viaje sensorial desde Madrid hasta Sapporo: un ramen que no solo se come, sino que se recuerda.
