En una ciudad donde cada semana parece abrir un nuevo restaurante asiático, destacar no es tarea fácil. La ciudad se ha llenado de neones, baos inflados y cartas clonadas que prometen viajes exprés a Oriente… pero que a menudo aterrizan en el mismo destino. Y entonces aparece KŌTE.
En contraposición a la homogeneización gastronómica que reduce la riqueza de Asia a tres platos repetidos hasta el infinito, KŌTE irrumpe con una propuesta sin disfraces: respeto absoluto al producto, coherencia en cada receta y creatividad.
Una taberna asiática con alma (y sin postureo)
Inspirado en el ambiente cálido y vibrante de una taberna tradicional asiática, KŌTE no necesita artificios innecesarios. No hay espuma por moda, hay técnica.
Su carta propone un viaje sensorial por rincones menos explorados del continente asiático. Un recorrido que no busca sorprender por extravagancia, sino por profundidad y matiz.
Samuel Torres: técnica, experiencia y personalidad
Al frente de la cocina está Samuel Torres, cuya trayectoria combina formación europea y experiencia en cocina asiática. Bajo su dirección, KŌTE presenta una propuesta contemporánea que reinterpreta técnicas tradicionales con mirada actual, precisión técnica y personalidad propia.
El resultado es una cocina equilibrada: moderna, pero con raíces; creativa, pero sin perder autenticidad.
La cocina abierta: el espectáculo está servido
Uno de los grandes atractivos del espacio es su cocina abierta. Aquí el comensal no solo come, observa. Escucha el chisporroteo, percibe los aromas en tiempo real y presencia el ritual de cada elaboración. La experiencia trasciende el plato y se convierte en un diálogo directo entre el chef, el producto y quien está sentado a la mesa.
Platos que conquistan desde el primer bocado
Dentro de su sugerente carta destacan elaboraciones que se convierten en favoritas instantáneas: Gyozas de vegetales o pollo, con rellenos intensos y fragantes, envueltos en una fina masa dorada y crujiente. El Okonomiyaki de pato, auténtico protagonista de la casa, profundo, sabroso y con una personalidad arrolladora que deja huella. Y es que cada plato demuestra que la cocina asiática es infinita cuando se trabaja con respeto y técnica.
Más que una comida
En un panorama gastronómico donde muchas propuestas terminan pareciéndose entre sí, KŌTE reivindica la diversidad y la profundidad de Asia con una mirada honesta y contemporánea.