La vida está de moda

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Comencé a seguir en Instagram a María Pombo (@mariapombo) hace relativamente poco. Sospecho que debo haber sido de los últimos en entrar a formar parte de su numerosísimo grupo de amigos virtuales. Soy, tal vez por naturaleza o quizás por deformación profesional, escéptico ante los fenómenos mediáticos. Comencé en la comunicación recorriendo el camino a la inversa y no me es ajeno el modo en que se estructuran la organización de equipos y el diseño y ejecución de estrategias en un mundo en el que hasta las casualidades son, en realidad, causalidades. Tampoco cómo la realidad y los intereses comerciales colisionan en según qué momentos dejando a la persona que hay detrás del personaje al borde del precipicio, enfrentada a sus propias contradicciones. Por eso, como Tomás, necesito ver para creer. Y, si es posible, conocer mejor que ver.

De hecho, más que el interés por María y su marido Pablo (@pablocastellano86) -matrimonio cuya relevancia social es ya indiscutible- quien verdaderamente me llevó a seguirla fue Martín, el primer hijo de ambos que vino al mundo en los últimos días del 2020. El nacimiento de la criatura, seguido casi en tiempo real por los followers de sus progenitores, fue en su sentido más literal un alumbramiento. Una luz potente para dejar atrás tiempos oscuros y afrontar de la mejor forma este 2021.

El feliz acontecimiento se refrendó a los pocos días, en el nuevo año, con la llegada de Bruno, el tercer miembro de la prole de Natalia Coll (@natinatcoll) y Adrián González (@adrianglez8) que capitanean ya una familia numerosa. Por su parte, Paula Echevarría (@pau_eche) ha posado en las últimas horas a orillas del Cantábrico con el pequeño Miguel pidiendo pista para aterrizar en la aventura de caminar por este mundo de los ya nacidos que está al otro lado del vientre materno en el que aún se encuentra.

Es una gran noticia que estas mujeres que tanta influencia tienen y tan imitadas son, que tanto poder de convocatoria poseen y las cuales sirven como modelo a muchas otras jóvenes y no tan jóvenes, compartan con alegría la experiencia única de la maternidad y las bondades del calor de la familia.

La vida está de moda. Ojalá cunda el ejemplo.