Las 10 claves para tener un recibidor bonito y que te reconforte al llegar a casa

Hoy vamos a hablar de la decoración de unos de los espacios clave en una casa, sobre todo cuando queremos hablar de hogar. Nos referimos al recibidor o hall de entrada, ese espacio que a veces es diminuto y otras estupendo, donde nos gusta (¡o nos gustaría!) poder dejar todas las cosas al llegar a casa: bolso, chaqueta, zapatos, llaves y demás objetos que solemos llevar encima.

Pero, además de su funcionalidad, hay que tener en cuenta que se trata de la primera imagen que vemos al entrar y salir de nuestra vivienda a diario. Y la suma de todo hace que se trate de una de las estancias fundamentales a tener en cuenta a la hora de decorar una casa, y una de las preferidas de los decoradores, a la que se le debe dedicar tiempo y mimo.

Como decoradora, para mí hay 10 elementos clave que se deben tener en cuenta para poder tener un recibidor bonito, con encanto y elegante, que te reconforte cada vez que llegas a casa. Aquí van estos consejos:

La elección del color y una buena paleta o gama de colores

Elegir siempre colores claros y neutros y tonos sutiles para crear una sensación de relax y elegancia. Los blancos, grises, beige y tonos tierra suelen ser excelentes elecciones.

Una buena iluminación

Entrada iluminada
Aquí abro un paréntesis, porque me parece un asunto primordial. Tan importante es tener una buena iluminación para tener buena luz al llegar a casa y ayudar al tránsito de acceder y salir de ella y depositar los objetos que llevamos encima, como tener o colocar una luz adicional ‘de ambiente’ que aporte calidez a nuestra llegada a casa o cuando pasamos por ella si hay que atravesarla para ir de una estancia a otra.Además de tener clara la importancia y la diferencia entre estos dos tipos de iluminación, elegir lámparas elegantes u originales con estilo aportarán un toque sofisticado al recibidor.

Un espejo

Espejo

Para mí ésta es una de las piezas clave que debe tener todo recibidor, por muy pequeño que sea (el recibidor). Un espejo de buen tamaño, que además sea bonito y original, y que esté en consonancia y en sintonía con el resto de la decoración de la estancia y de la vivienda, hará que el recibidor parezca más grande, además de resultar muy práctico para darte ese último vistazo antes de salir de casa.

La selección del mobiliario

Este aspecto dependerá por completo del espacio del que se disponga. Normalmente, una consola o mesa auxiliar puede o suele ser el punto focal del recibidor. Opta por un diseño elegante con detalles refinados. Si puede tener algún cajón, mejor que mejor para que haga las veces de “vacía bolsillos” de nuestras pequeñas cosas importantes que llevamos encima en el día a día.

Puedes añadir un jarrón, velas o una bandeja decorativa encima. A mí también me gustan mucho los bancos, y si puede ser de almacenaje, sería ideal por su practicidad. Pensando en el almacenamiento, una opción que queda también muy agradable, en el caso de poner una consola, es poner cestas o cajas en la parte inferior. Si combinas piezas de madera para la consola, con ratán o fibras naturales en los cestos o cajas de almacenaje, quedará un conjunto muy cálido y acogedor.

Si no se tiene espacio para colocar una consola o un banco, siempre podemos optar por soluciones más pequeñas, como puede ser una pequeña estantería o incluso un taburete, tanto alto como bajo, o de esos que también sirven de escalera. ¡O una mesilla! Puede haber un sinfín de alternativas…

Decoración mural

Además de colocar un espejo, que puede estar situado o no encima de la consola, también podemos poner un cuadro o dos en la pared o alguna pieza especial, como los adornos de macramé que tanto se llevan este año, u otro objeto colgante que sea elegante, sin llegar a recargar el espacio (mejor siempre pecar de menos que de exceso).

Plantas y/o flores

Plantas

Añadir plantas -ya sean pequeñas o grandes, artificiales o naturales- y/o flores frescas, siempre otorgan vida, calidez y color a un recibidor. Si al final optas por una planta grande, elige siempre una maceta o cesta bonitas y elegantes, y si optas por las flores frescas, busca un jarrón decorativo especial.

Orden y almacenaje

Además de los cajones y cestas de la consola o el mueble de la entrada que hemos comentado, es muy importante que el espacio del recibidor esté siempre lo más ordenado posible, es decir, que esté lo más despejado que se pueda de objetos. Para ello, debemos intentar tener elementos de almacenaje en los que podamos meter todo lo que podamos y que no estén a la vista.

Por ejemplo, si podemos poner un pequeño armario, por pequeño que sea, donde meter las prendas de abrigo que más solemos usar y los bolsos, siempre será mucho mejor que tener un perchero lleno de ropa a rebosar y que nos abrume al llegar a casa. O si podemos tener un pequeño baúl donde depositar el calzado del día y poder ponernos nuestras pantuflas, también siempre mejor (y nuestro parqué también nos lo agradecerá). Otra opción práctica que queda bien es poner un zapatero bonito en sustitución de una consola.

Perchero o cuelga bolsos

Cuando no se cuenta con espacio suficiente de almacenaje, muchas veces se tiene que recurrir a los percheros o soportes para colgar prendas o bolsos, etc. Los hay desde piezas hiper sencillas como un aplique de madera que sale en perpendicular a la pared, a muebles muy completos y bonitos de conocidas marcas de mobiliario, que incluyen una estructura hasta con un banco en la parte inferior.

Pequeños detalles con importancia

Cuadros

Los pequeños detalles siempre son importantes y marcan la diferencia de una estancia. Y me refiero desde a cojines, alfombras o cortinas, hasta velas o faroles, portallaves, un reloj o “algún” marco de fotos relevante. Todo ello delicadamente escogido y siempre con moderación.

Y para terminar, el objeto antesala del recibidor: ¡el felpudo!

Parece una tontería, pero no lo es. Y por ello cada vez los hay de formas, materiales y diseños de lo más diferentes y variopintos. Hay personas que optan por la practicidad de que sean grandes y con cerdas de goma o de fibras de coco o de polipropileno o similares para que cumplan su función de limpiar el calzado antes de entrar en casa, sobre todo si se viene con barro o arenilla de la calle. ¿Pero en cuántas ocasiones se hace realmente eso? Tienen que darse muchas casuísticas (que llueva, que se venga de la calle y no del coche o el garaje, etc). ¿No se merece nuestra llegada a casa un bonito felpudo de diseño que nos dé gustito verlo cada día antes de entrar a nuestro precioso recibidor y sentir ese calor de hogar?