Llegan las criptohipotecas

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Las criptomonedas dan el salto del mundo hipotecario, abriendo una nueva ventana de oportunidades sobre todo para empresas digitales que prestan servicios financieros, más concidas como ‘fintech’.

De hecho, una de ellas ha protagonizado la primera hipoteca del mundo en bitcoins. Se trata de Milo, una compañía que lanzó al mercado a principios de año un producto hipotecario en monedas digitales con el objetivo de facilitar a los criptoinversores que utilizaran sus activos digitales para comprar inmuebles en EEUU, según explica la página web de la compañía.

Hace unas semanas, Milo formalizó la primera criptohipoteca del planeta: un préstamo a 30 años para financiar la compra de un dúplex en Miami vía bitcoins. Y, según el diario The Wall Street Journal, pronto podrían formalizarse más operaciones de este tipo.

La propia ‘fintech’, de hecho, afirma que prevé duplicar el tamaño de su oficina en Miami a corto plazo, dada la buena acogida que están teniendo a las criptomonedas los compradores de viviendas. En una entrevista condedida a Barron’s, el CEO de la compañía aseguró que ya está trabajando con más de 700 potenciales prestatarios para formalizar más hipotecas en bitcoins.

Y su homóloga XBTO ya se está preparando para ofrecer criptohipotecas en los próximos meses, junto con un prestamista hipotecario local.

¿Y cómo funcionan estas hipotecas? La web de Milo explica que «los clientes podrán comprometer su bitcoin para comprar una propiedad con una criptohipoteca a 30 años con un bajo tipo de interés. Esta solución permitirá a los clientes continuar siendo dueños de su bitcoin y diversificarse en inmuebles. Los clientes podrán financiar el 100% de su compra sin necesidad de pagos iniciales en dólares y hacerlo más rápido que con una hipoteca convencional. Al combinar la seguridad de los bienes inmuebles con la liquidez de los activos digitales, Milo puede unir tanto el mundo criptográfico como el real».

La garantía de estas hipotecas son las propias criptomonedas, y los acuerdos permiten que el prestamista tome posesión de la vivienda y la garantía adicional en caso de incumplimiento. En el caso de que el valor de las criptomonedas caiga, el prestatario tendría que aportar más criptomonedas u otra garantía.

En el caso de Milo, el tipo de interés de los criptopréstamos para la compra de vivienda están entre el 4% y el 6%, algo por encima de lo que los bancos tienden a cobrar por los préstamos en dólares, aunque a cambio permite financiar hasta el 100%. XBTO, en cambio, está sopesando establecer un pago inicial equivalente al 10% del precio del inmueble.

Una opción con riesgos

A pesar del aumento de la demanda que están detectando las ‘fintech’ de Miami, analistas y expertos insisten en que las criptohipotecas tienen riesgos y pueden presentar complicaciones. Por ejemplo, que la regulación de las criptomonedas todavía no está desarrollada, que los precios están sometidos a mucha volatilidad y que el encaje del sistema hipotecario en el entorno de las monedas digitales es difícil, catalogándolo incluso de «pesadilla operativa». También insisten en el peligro de que las bitcoins u otras divisas se devalúen y el prestamista se vea obligado a aportar garantías adicionales.

Una opinión que comparten también los expertos en España. El año pasado, el PP propuso impulsar el uso de las criptomonedas en el sistema hipotecario, lo que permitiría al propietario de una vivienda pagar su hipoteca con criptomonedas pero también que empresas pertenecientes al sector inmobiliario puedan utilizar este activo digital propio para adquirir paquetes de hipotecas.

Sin embargo, el mercado no recibió la medida con los brazos abiertos, al considerar que es una cuestión muy compleja. Para Juan Villén, responsable de idealista/hipotecas, “la hipoteca es el compromiso de deuda más grande para la mayoría de las familias, por lo que no se debería especular con ella”. El experto destaca que “la altísima volatilidad de las criptomonedas, en relación con su valor respecto al euro, y por lo tanto respecto al valor de las viviendas, las hacen totalmente desaconsejables como base para el cálculo de una hipoteca”.

Una apreciación con la que coincide Julián Salcedo, Presidente del Foro de Economistas Inmobiliarios, quien también recuerda que, por un lado, “habría que modificar la Ley Hipotecaria” que entró en vigor en verano de 2019 y, por otro, que “una hipoteca tiene que haber sido otorgada en escritura pública” y que «la operación debe quedar registrada en euros para poder inscribirse en el Registro de la Propiedad.

Según explica Salcedo, “esto queda recogido en el artículo 11 de la Ley Hipotecaria” donde se específica además “que se hará constar el precio y acreditarse el medio de pago utilizado”. Ahora mismo, añade el experto, “las criptomonedas tampoco están consideradas un medio de pago».