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El Museo Thyssen –en colaboración con la National Gallery de Londres– ha presentado la exposición ‘Nuevas perspectivas’ de Lucian Freud por el centenario de su nacimiento, en la que se reúnen más de medio centenar de obras (un total de 55) que muestran las siete décadas de su producción, como han explicado en rueda de prensa celebrada este lunes 13 de febrero en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.

«Durante años hemos hecho intentos y fracasado capturando proyectos. Finalmente en 2018, nos armamos de valor y fuimos a visitar al director del archivo de Freud y nos dijo: adelante», ha afirmado el director artístico del Museo Thyssen, Guillermo Solana.

Según han explicado en la presentación, la exposición –que se podrá visitar del 14 de febrero al 18 de junio de 2023– ofrece un catálogo con textos de los comisarios y contribuciones de diferentes especialistas en su obra y de varios artistas contemporáneos. Asimismo, han detallado que plantea nuevas preguntas sobre la relevancia actual de la obra de Freud para acercarlo a las nuevas generaciones.

«Tuvimos muy claro que había que olvidarse de la expresión bibliográfica, había que abrir nuevas formas de verlo, llamar a la gente más joven y desde luego hablar de su pintura», ha señalado la jefa de Pintura Moderna del Museo Thyssen y comisaria de la exposición en Madrid, Paloma Alarcó.

EXPOSICIÓN DE FORMA CRONOLÓGICA

En concreto, la exposición –que cuenta con la colaboración de la Comunidad de Madrid y está comisariada por Daniel Herrmann en Londres y por Paloma Alarcó en Madrid–, se organiza de forma cronológica a lo largo de varias secciones temáticas que repasan la evolución del pintor desde los años 1940 hasta principios del siglo XXI.

Además, Alarcó ha asegurado que las obras del artista iban a «contracorriente de las tendencias abstractas o conceptuales que se fueron sucediendo a su alrededor», ya que su pintura estuvo siempre dedicada al retrato, al autorretrato y el desnudo o desvestido.

Mientras, ha explicado que en su primera etapa el artista muestra su personalidad y su forma de pintar con un trabajo lento y una pincelada «meticulosa» para las que utiliza pinceles muy finos. Sin embargo, en su segunda etapa pinta de pie y se mueve alrededor de sus modelos, ya que la proximidad física le permitía apreciar los detalles.

En este sentido, Alarcó ha añadido que le daría un consejo a los visitantes: «Freud es un pintor lento y al menos deberíamos responder con una mirada lenta».

Por otro lado, ha detallado que en esta etapa el artista utiliza pinceles más gruesos y, por influencia de Francis Bacon, su pincelada se vuelve suelta y empastada, pero su forma de trabajar sigue siendo precisa, lenta y pausada, para captar la esencia de sus modelos.

«Siempre elegía él a sus modelos, tenían que ir a sesiones largas y había una relación con el pintor. En esta sala de intimidad es donde mejor se refleja la ternura y el cariño de los modelos, pocas veces aceptó encargos», ha añadido.

En cuanto a los escenarios de sus pinturas, el artista comenzó a utilizar su estudio como fondo de sus obras. En este sentido el artista es capaz de imponer sus reglas a la realidad y llevar las cosas al extremo. «Nos deja ver donde trabaja, donde experimenta, tiene personalidad y presencia», ha afirmado la comisaria.

«PINTURA COMO CARNE»

La última etapa de la exposición reúne varios retratos de desnudos en los que se puede contemplar una profunda observación de la vulnerabilidad del cuerpo y la plasticidad de la carne como pintura. «Quiero que la pintura actúe como si fuera carne», manifestaba el artista en 1982.

«Estamos todos constantemente bombardeados con vídeos e imágenes, Freud quiere que miremos sus obras de manera lenta y con precisión, tenemos la oportunidad de volver a esa mirada detallada y con tranquilidad», ha expuesto el comisario de la exposición, Daniel Herrmann.