Hay bodegas que evolucionan, y luego está Finca Villacreces, donde algo se está moviendo. En pleno corazón de la Ribera del Duero —esa icónica Milla de Oro del vino español— la firma empieza a dejar pistas de una nueva etapa con más personalidad que nunca.
La primera señal llega en forma de etiqueta. Pruno 2023 es ese vino que hace años conquistó a críticos y consumidores por igual (con guiño incluido de Robert Parker, que lo elevó a icono calidad-precio). Ahora se presenta con una imagen renovada: más limpia, más directa, más Villacreces. El rojo sigue siendo protagonista, como un sello reconocible que ya viaja por más de 60 países.
Pero no es solo estética. Dentro de la botella también hay historia. Esta nueva añada bebe, en gran parte, de Pinos Claros, una finca cultivada en ecológico cuyos suelos arcillosos aportan carácter, estructura y esa fruta vibrante que define el vino. El resultado: un tinto que mantiene su esencia, pero con un punto más afinado y contemporáneo.
La cosecha 2023 en la Ribera no lo puso fácil. Hubo que afinar tiempos, leer el viñedo y adaptarse para lograr equilibrio entre madurez y frescura. En Villacreces, el resultado habla por sí solo: vinos con intensidad aromática, buena estructura y una complejidad que promete evolución.
Y mientras la bodega sigue desvelando cambios (eventos, experiencias, nuevas formas de contar su historia), este Pruno 2023 se convierte en la pista más clara de hacia dónde van: identidad fuerte, mirada actual y raíces muy bien agarradas a la tierra.
Precio aproximado: 14 €
Un básico elevado a imprescindible para quienes saben que el buen vino también puede ser accesible.
