Recordando los cuentos infantiles de Hans Christian Andersen

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Unos pabellones de madera con techo verde acogen el nuevo museo dedicado a la obra del famoso escritor Hans Christian Andersen en Odense, la ciudad danesa que le vio nacer. Diseñado por el estudio japonés Kengo Kuma & Associates, el nuevo edificio del museo fue anunciado en 2016 con el objetivo de tenerlo totalmente listo para el 2021. Hoy ya se encuentra abierto al público, que puede disfrutar de un recorrido que le llevará por algunas de las historias más populares de su infancia.

La ubicación escogida para levantar el nuevo museo no es casualidad. Al contrario, se encuentra detrás de una serie de pintorescos edificios amarillos que anteriormente albergaban una versión más antigua y humilde del museo. Además, el nuevo edificio se inspira en la historia de uno de sus cuentos, publicado por primera vez en 1835 con el título de El yesquero. En él, se cuenta la historia de un soldado al que se le invita a entrar en el interior de un árbol aparentemente hueco que esconde un fantástico mundo subterráneo. “La idea detrás del diseño arquitectónico se parecía al método de Andersen, donde un mundo pequeño se expande repentinamente a un universo más grande», explicó Kuma en un comunicado.

La superficie total del museo es de 5.600 m2, pero, imitando aquel cuento, hasta dos tercios de ellos son subterráneos. En cambio, bajo el suelo se extienden los espacios de exhibición, escondidos directamente debajo de los laberínticos jardines cercados por setos que parecen importados directamente de alguno de los cuentos de este popular escritor.

En la superficie, encontramos el área de recepción principal, la cafetería y un centro para niños, cada uno ubicado dentro de los pabellones con entramado de madera. Estas estructuras están construidas con un marco de abeto y revestidas con una cuadrícula de delgadas vigas de alerce. Su diseño recuerda a las antiguas y tradicionales casas con tejados a dos aguas de la zona. Internamente, la estructura se ha dejado expuesta, dando a cada pabellón un techo de vigas radiales destinadas a evocar la sensación de estar debajo de la copa de un árbol. Externamente, sus techos en forma de pala están cubiertos con plantas para crear techos verdes.

En los espacios subterráneos, el hormigón de la estructura se ha dejado en gran parte expuesto, con tragaluces y ventanas a nivel de triforio que dan vistas a los jardines de arriba y crean áreas contrastantes de luz y oscuridad en los espacios de exhibición.

Con todo ello, la arquitectura se combina con una experiencia artística completa de sonido, luz y visuales para sumergir a los visitantes en los mundos de los cuentos de Andersen a través de una serie de exhibiciones interactivas. Estas han sido creadas por diferentes artistas, como la escultora de papel Veronica Hodges, el fabricante de títeres Andy Gent y el escritor Daniel Handler. En algunas de las pantallas se narran algunos de los episodios más conocidos de los cuentos de Andersen, mientras que otros se centran en el propio autor. Además, los visitantes también podrán escuchar a varios personajes del universo de Andersen, incluida la Sirenita y el Patito Feo.

El paisajismo, desarrollado en colaboración con los arquitectos paisajistas daneses MASU Planning, se define por una serie de setos curvos que trazan el contorno de los espacios de exposición, conectados por una red de caminos salpicados de árboles y esculturas. Este aspecto se completa con un patio hundido lleno de árboles en el centro del jardín y una piscina de vidrio en los jardines.