Salvar las iglesias fortificadas, la misión de los últimos sajones de Rumanía

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Tres décadas después de que se consumara el gran éxodo de los sajones de Rumanía, los pocos integrantes de esta minoría de origen alemán que aún quedan trabajan para salvar las iglesias medievales fortificadas que construyeron sus antepasados.

Si hace un siglo esta comunidad tenía unas 300.000 personas, hoy apenas quedan 12.000 sajones en una zona situada al noreste de la capital rumana Bucarest y sureste de la capital húngara Budapest.