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Un peculiar hotel en Japón para disfrutar de la naturaleza y la vida rural

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“COCOON está ubicado en la colina del Kurkku Fields en forma de mortero. Seis pequeñas habitaciones de huéspedes en forma de capullo y una habitación de huéspedes un poco más grande, una cocina común, un restaurante y cabañas de sauna se encuentran dispersos para conectar a los huéspedes libremente”.

Estas son las palabras con las que el estudio de diseño y arquitectura japonés Ikken comienza la descripción de, un peculiar hotel que favorece el contacto con la naturaleza y la vida agrícola entre quienes deciden alojarse en él. Todo ello a partir de un concepto clave: sostenibilidad, visto como una forma de vivir con lo necesario, pero evitando todo excesos, también en el uso del espacio.

El conjunto está compuesto por seis habitaciones de pequeño tamaño y una séptima algo más grande. Estas, aunque separadas, comparten otros espacios, con los que se conectan. Entre ellos, encontramos una sala de cocina, un restaurante y una cabina de sauna que comparten los huéspedes. La idea que subyace en estos espacios compartidos es la de facilitar la interacción entre los huéspedes.

Dentro de las áreas para dormir, el generoso diseño de las ventanas ofrece a los huéspedes una bonita imagen de la naturaleza exterior. Las paredes blancas se unen con los muebles de madera para subrayar el espíritu japonés del minimalismo. En el balcón, la arquitectura se curva para señalar el comienzo de la inspiración del capullo.

Para las comidas, existen diferentes espacios, cada uno de ellos adaptados a las preferencias de los visitantes. “Se crearán dos nuevas instalaciones para la alimentación, que es el núcleo de la ‘experiencia de alojamiento activo’ que pretende COCOON”, explican los creadores.

La primera de las opciones está pensada para hacer más real e intensa la experiencia con la naturaleza, gracias a los productos de la tierra que los huéspedes tienen a su disposición y pueden cosechar a su gusto. Para cocinarlos, cuentan con una cocina-comedor comunitaria destinada a favorecer el contacto, donde el espacio está dividido por una larga isla donde sillas altas acompañan la disposición de los asientos. Con la voluntad de hacer más agradable la experiencia gastronómica, se han instalado unas ventanas de gran tamaño que abren el espacio hacia el exterior y que permite disfrutar del paisaje que se abre más allá, casi como si se tratara de una gran pantalla de televisión.

La segunda de las opciones, para aquellos que prefieran no aprovechar la oportunidad de recolectar y cocinar sus propios alimentos, la encontramos en otros edificios en los que se ofrecen servicios de restauración. Se trata de “un café abierto donde se pueden comer dulces y comidas ligeras durante el día, y un restaurante donde se puede comer en la barra que valora la comida sostenible y sus delicias por la noche”.

Para disfrutar de un momento de paz y tranquilidad, el diseño creado por Ikken concibió una sauna finlandesa que utiliza leña para su funcionamiento. Este espacio se ubica justo al lado del salón de la cocina. Fuera de la sauna hay una plataforma equipada con un baño de agua donde podrá disfrutar del baño al aire libre y una piscina natural rodeada de plantas, para que pueda disfrutar de una experiencia especial de sauna en la naturaleza.