Una cabaña entre los viñedos de la Toscana

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La Casa Ojalá es una pequeña casa circular que, en realidad, es una estructura súper modular que se puede organizar de muchísimas formas diferentes. La arquitecta italiana Beatrice Bonzanigo, de IB Studio, diseñó esta cabaña de lujo para promover el turismo en destinos inmersos en la naturaleza. Con este diseño, se difuminan los límites entre el interior y el exterior de la manera más orgánica. “Casa Ojalá es una nueva experiencia de alojamiento. Uno que sumerge a los huéspedes en la naturaleza circundante, libre de tecnología, pero sin carecer del lujo y las comodidades de un diseño exquisito y una artesanía de calidad en cada detalle pensado”, señalan.

La flexibilidad es una de las ideas sobre la que se fundamenta esta cabaña. Inspirándose en los viajes a bordo de los veleros, la forma de Casa Ojalá, se puede transformar mediante un equipo mecánico de funcionamiento manual provisto de cuerdas, poleas y manivelas. De esta forma, la cabina compacta de 27 metros cuadrados se puede configurar con paredes enrollables que permiten a los huéspedes crear diferentes espacios abiertos y cerrados. Una de las características más interesantes es la forma en que Bonzanigo ha optimizado el área del piso al ocultar dos camas. La originalidad de este sistema hizo que su creadora se decidiera a patentarlo, con el título de “Edificio residencial con alta flexibilidad”. En ella, se le describe como un diseño que ofrece “más de 1.000 soluciones interiores que funcionan en sincronía sin cambiar nunca la estructura y la forma originales”.

Como la sostenibilidad es otro de los aspectos importantes, la cabaña incluye telas hechas de plástico reciclado, paneles fotovoltaicos integrados, un sistema de recuperación de agua de lluvia y una planta biológica avanzada de depuración de aguas negras. Con estas características, se facilita su instalación incluso en los lugares más remotos. Otro elemento fundamental es que cada Casa Ojalá se construirá con materiales locales, reforzando los lazos con el espacio y las raíces culturales de cada lugar en el que se levante una de ellas. La idea es que IB Studio proporcionaría la estructura central, la base y el sistema mecánico, pero todo lo demás se fabricaría localmente con una plantilla y un manual de construcción. Por eso, cada una será única, aunque todas las cabañas incluirán dos dormitorios, un baño, una cocineta, una sala de estar y una terraza.

El proyecto se presentó en el Milan Design Week de 2019. Desde entonces, “se ha transformado en un proyecto visionario en una producción a gran escala para satisfacer la creciente demanda de los clientes”, señalan. En un primer momento, la startup creada para promover el proyecto, Ojalá srl, se asoció con una cadena de hoteles de alta gama llamada Rosewood Castiglion del Bosco ubicada en Toscana. Ahora, la empresa por sí sola planea abrir una de las primeras suites para huéspedes en el viñedo de Capanna, donde se produce el famoso vino tinto Brunello di Montalcino