Vivir a cuerpo de rey

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España es tierra de castillos. Un pasado de grandeza y linaje que tiene su huella en el presente a lo largo del territorio nacional. De norte a sur, de este a oeste, nuestro país cuenta con más de 10.000 fortalezas, testigos mudos de la historia.

El castillo es un edificio propio de la arquitectura militar, normalmente ubicado en zonas elevadas que responde a la necesidad de defensa frente a las amenazas externas. Por esta razón comenzaron teniendo un uso práctico y su arquitectura era completamente funcional. Sin embargo, con el tiempo, el castillo medieval se convirtió en palacio y con ello apareció el gusto estético.

Son cientos los castillos que todavía se erigen en España, la mayoría de ellos en completo abandono, y otros tantos los que, motivados por el transcurso inexorable del tiempo, por incuria de sus poseedores y por causas de violencias en guerras sufridas, han quedado reducidos a ruinas tristes y lamentables. Otros, afortunadamente, no han tenido fin tan desolador.

Hablar de castillos es hablar de cuentos de hadas. La espectacularidad de sus murallas y el encanto de sus estancias aseguran una experiencia a cuerpo de rey.

Castillo de Arteaga (Vizcaya)

Ubicado en la reserva de la Biosfera de Urdaibai, catalogado como patrimonio de la Humanidad por la Unesco, el castillo de Arteaga se coloca como el único hotel de Euskadi incluido en selecta guía Relais&Chateaux. El Castillo de Arteaga fue remodelado por la emperatriz María Eugenia de Montijo y hoy en día se conservan los elementos ornamentales y decorativos manteniendo la esencia y la atmósfera de tiempos olvidados.

La Torre del Visco (Teruel)

La Torre del Visco es un destino de lujo sencillo y de placer gastronómico en Teruel, España. Tiene la grandeza de una finca medieval, pero con todo el confort y facilidades de un boutique hotel moderno, se encuentra rodeado de una belleza natural todavía virgen. Aquí la vida transcurre sin prisas al ritmo de las estaciones como hace siglos. Las 100 hectáreas que rodean este hotel, incluyen jardines extensos y románticos con más de 50 variedades de rosas, un huerto y finca ecológica donde se cultivan las aceitunas, almendras y productos de temporada que nuestro chef incorpora a sus creaciones. Una cocina sana, de temporada y sostenible.

Castillo de Grisel (Zaragoza)

El castillo está en el centro del precioso pueblecito de Grisel con 80 habitantes, al lado de la iglesia y la plaza. A las afueras del pueblo se encuentra el imponente Pozo de los Aines, una sima natural de proporciones monumentales, que impresiona a todos los visitantes. Castillo gótico del S. XIV con todos sus elementos originales, ha sido restaurado durante 30 años y el 2 de julio de 2014 abrió al público. Cuenta con 8 habitaciones dobles cuidadosamente decoradas, 2 patios, comedor, 3 salones palaciegos, 2 torreones, muralla exterior y aljibe-bodega.

Castell dÉmpordà (Girona)

Castell d’Empordà es un hotel de 4 estrellas en la Costa Brava, de 57 habitaciones que combina toda magia de un castillo milenario con el diseño
y la modernidad de nuestros días. Decorado con muebles y tejidos seleccionados por sus propietarios en sus viajes por todo el mundo, la finca del Castell d’Empordà tiene una superficie de aproximadamente 12 hectáreas, con arboleda de olivos y robles y una fantástica piscina con vistas panorámicas.

Hotel Castillo de Santa Catalina (Málaga)

Castillo de Santa Catalina es un palacio de estilo renacimiento árabe, construido en 1932, ordenada por Manuel Loring Martínez, Conde de Mieres. El palacio fue construido por los arquitectos franceses y Levard Lahalle y está vinculada de manera integral con la antigua fortaleza de la ciudad, ordenada por el rey Felipe IV en 1624. Desde sus inicios históricos, Castillo de Santa Catalina se ha convertido ahora en un hotel histórico (BIC) , manteniendo el lujo y el pie de un palacio señorial.